jueves, 8 de noviembre de 2018

Consejos de ortotipografía


Siendo la tipografía la disciplina que trata el diseño y combinación de los tipos de letra, la ortotipografía es el conjunto de reglas del correcto uso de la tipografía, puesto que especifica la forma en que esta debe aplicarse en obras impresas. Son instrucciones prácticas que guían al maquetador en la elección de las correctas opciones en función de las necesidades de la composición del texto. No existe una norma ortotipográfica específica, sino muchas.

Por lo tanto, se describen algunas normas comunes, teniendo en cuenta que no son únicas ni rígidas, sino que deben ser adaptados al estilo de la publicación y a los problemas concretos de la compaginación.



La letra capitular o letra capital es la letra que aparece al inicio de la obra, de un capítulo o de un párrafo y que tiene un tamaño mayor que las del resto del texto. Por lo general, abarca al menos tres líneas de texto. En ocasiones, cuando el ancho de línea es reducido, pueden ser solo dos. Se alinea en la misma línea de base del texto que le corresponda. Si abarca tres, se alineará con la tercera línea de base del texto.

La letra capitular se separará del párrafo que la contiene con un espacio mayor del establecido. El blanco así ocupará un espacio similar al de una línea blanca. Deben existir al menos cinco líneas de texto por debajo de la capitular. No se aplica sangrado de primera línea en ese párrafo con capitular.

El filete o subrayado puede dar problemas estéticos y de lectura en las letras que contienen astas descendentes, ya que las atravesará restando de esta forma legibilidad al texto. Por eso es conveniente revisar las características del texto antes de incluir estas opciones.

No existe una norma establecida para determinar el espaciado entre titulares y párrafos, es una opción visual donde lo que tenemos que buscar es el equilibrio entre ambos.

Las mayúsculas o versales, se utilizan en portadas de libros, rótulos, inscripciones, títulos de periódicos y revistas, al comienzo de los nombres propios, títulos, cargos políticos o ministeriales, nombres de instituciones, abreviaturas de tratamiento, etc. También se escriben en mayúscula las siglas. Las siglas no llevan espacios ni puntos, lo que las diferencia de las abreviaturas que siguen manteniendo puntos intermedios y el final. Hay que recordar que los días de la semana, los meses, las estaciones, las unidades de medida y los tratamientos específicos de cortesía no abreviados se escriben con minúscula.

La cursiva o itálica se suele utilizar en títulos de libros, en los pies de foto o de página, en las secciones de periódicos, etc. También se deben utilizar para marcar extranjerismos, palabras que no estén en el diccionario e invenciones de nuevo cuño.

Las versalitas se emplean para indicar los personajes en una obra de teatro, en los artículos referentes a leyes o estatutos y en la numeración de los siglos.

Los signos ortográficos se escriben junto a la palabra a la que afectan, sin mediar espacio blanco entre ellos, con la excepción de la pleca o raya. No se deben incluir signos ortográficos en titulares o líneas centradas independientes del resto del texto. Los signos simples (no dobles) deben adoptar la variable tipográfica (negrita, cursiva) de la palabra que les precede. En los signos dobles, en cambio, dependerá de si afectan o no a todo su contenido.


Los signos ortográficos más utilizados son:

  • Los paréntesis: pueden usarse junto a otros signos de puntuación que normalmente se ubicarán fuera de los paréntesis, a no ser que la frase incluida dentro del paréntesis sea independiente en ese caso el punto se pondrá dentro y no fuera.
  • La raya o pleca: se utiliza como sustituto del paréntesis en frases aclaratorias y para marcar diálogos.
  • Guion: se utiliza para la separación y partición de palabras o bien para generar un vínculo entre dos nombres propios. No se deben incluir en un texto más de tres guiones de partición de palabras seguidos, ya que esto dificultará la lectura y no es estético en conjunto.
  • Comillas: tienen como principales funciones destacar palabras y marcar las citas textuales. Existen tres tipos: bajas o latinas (« »), altas o inglesas (“ ”) y simples (‘ ’). 
  • Asterisco: se emplea para señalar que hay una nota de pie de página, para omitir una palabra dentro de un texto (por ser malsonante o tratarse de un nombre que se quiere dejar en el anonimato) y para señalar un fragmento o palabra agramatical. 
  • Apóstrofo: se utiliza para omitir fonemas, por ejemplo, en el caso de que el texto incluya leguaje dialectal o coloquial. 



Otras normas que hay que tener en cuenta a la hora de elaborar un texto son las siguientes:

– Las palabras bisílabas no se separan.

– No se deja en otra línea la sílaba formada por las dos últimas letras de una palabra, tampoco se termina una línea con la primera sílaba de solo dos letras de una palabra.

– Las vocales no se separan, aun cuando no formen diptongo y sean, por tanto, dos sílabas diferentes.

– Se evitarán las divisiones que afecten al sentido de una frase.

– Al dividir una palabra con una consonante seguida de h, no se debe dividir entre una y otra *an-helo.

– No es conveniente que coincidan la misma palabra o la misma letra en dos o más líneas seguidas, sobre todo al principio o al final de la línea, pues genera ruido visual.

– Las abreviaturas no se dividen.

– No se debe dejar a final de línea preposiciones o conjunciones que consten de una sola letra, salvo en líneas muy cortas. Es muy incómodo en textos compuestos en bandera.

– No se deben partir cifras o cantidades.

– Las expresiones por ciento y por mil deben acompañar siempre a los números.

– Las notas a pie de página deben comenzar siempre en la misma página donde se encuentra la llamada.



miércoles, 31 de octubre de 2018

Formatos de importación de textos

icono de docs

Los formatos de texto más habituales a la hora de importarlos a los programas de diseño gráfico son:

  • .doc: es el formato de Microsoft Word antes de la versión de 2007. Como está bastante extendido, la mayoría de los procesadores de texto pueden visualizarlo sin problemas. No ocurre lo mismo con archivos de versiones posteriores, que a veces presentan problemas de incompatibilidad. A pesar de lo extendido que está su uso, no es un estándar.

  • .docx: es el formato que crea Microsoft en la versión de 2007. Es de licencia libre (no así el anterior) y por tanto puede ser estandarizado. A pesar de ser libre, su implementación en un entorno que no sea el de Microsoft es compleja.

  • .rtf: (Rich Text Format, formato de texto enriquecido), lo que quiere decir que admite tipos de letra, color, etc. Lo desarrolló Microsoft buscando poder intercambiar documentos de texto con otros sistemas operativos. En él se pueden insertar tablas e imágenes, elegir color, etc.

  • .odt: es el formato por defecto de OpenOffice®, que es un procesador estandarizado y aprobado por las organizaciones ISO/IEC. El estándar es para todo el paquete ofimático: hojas de cálculo (.ods), bases de datos (.odb), presentaciones (.odp) y el ya nombrado formato de texto (.odt). Se les denomina Formatos Open Document (ODF), de licencia libre, se puede instalar gratis y es fácil encontrarlo y descargarlo a través de la red. 

  • .pdf: formato desarrollado por Adobe como evolución del lenguaje PostScript, se ha convertido en un estándar de impresión e intercambio. Su ventaja frente a todos los demás formatos es que se visualiza exactamente igual, en todos los dispositivos y programas visualizadores. Para editar los archivos .pdf hay que acudir a otros programas, como Adobe Acrobat Professional® o la mayoría de los programas de maquetación. Muchos aplicaciones de proceso y maquetación de texto e imágenes, los pueden generar exportando el archivo a .pdf.

  • .txt: es un formato «de texto plano» legible por humanos, que se estandarizó con el Microsoft MS-DOS®. Es sólo para texto, no puede contener imágenes. Se puede utilizar cualquier editor de texto para crearlo y leerlo. Los procesadores también dan la opción de guardar en .txt. La diferencia entre este formato y los anteriores reside en .txt solo admiten texto limpio, los demás pueden incorporar estilos de párrafo, imágenes, colores, etc.

A la hora de trasladar un texto desde un archivo a otro, es posible hacerlo copiando y pegando o importando el texto, es decir, llamándolo desde el programa en el que se va a ubicar. El texto importado conserva así sus especificaciones de carácter, de párrafo, etc. También se puede decidir en el momento de importarlo qué especificaciones respetar y cuáles no.

Illustrator admite los siguientes formatos para importar texto: Microsoft Word para Windows 97, 98, 2000, 2002, 2003 y 2007; Microsoft Word para Mac OS X, 2004 y 2008; RTF (Formato de texto enriquecido), solo texto ASCII (American Standard Code for Information Interchange) con codificación ANSI, Unicode, Shift JIS, GB2312, Chinese Big 5, cirílica, GB18030, griega, turca, báltica y europea central.

En el caso de un .pdf hay que tener en cuenta que el lenguaje de Illustrator y el del .pdf son básicamente el mismo (ya que ambos están desarrollados por Adobe y son básicamente derivaciones o extensiones del PostScript), por lo que su importación no es necesaria como tal, sólo sería necesario abrir el archivo .pdf desde el programa y será totalmente editable, conservando desde el principio todas sus características y estilos.

Cuando se importa texto, hay que asegurarse de tener instaladas las fuentes empleadas en el archivo. Si estas faltan (incluidas las fuentes del mismo nombre pero con formatos diferentes (Postscript Type 1, TrueType), se pueden producir resultados inesperados.


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